Capitulo 93. Rayuela

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“Pero el amor, esa palabra… Moralista Horacio, temeroso de pasiones sin una razón […] Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames — (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), — me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, […] no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación de amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero. […] Tan triste oyendo al cínico Horacio que quiere un amor pasaporte, amor pasamontañas, amor llave, amor revólver, amor que le dé los mil ojos de Argos, la ubicuidad, el silencio desde donde la música es posible, la raíz desde donde se podría empezar a tejer una lengua. […] no habría más que sumergirte en un vaso de agua como una flor japonesa y poco a poco empezarían a brotar los pétalos coloreados, se hincharían las formas combadas, crecería la hermosura. — Dadora de infinito, yo no sé tomar, perdóname. Me estás alcanzando una manzana y yo he dejado los dientes en la mesa de luz. […] También puedo ser grosero, fájate. Pero fíjate bien, porque no es gratuito.

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[…] Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y resulta que te quiero. — Total parcial: te quiero. Total general: te amo. […] Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. — Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. […] las perras negras se vengan cómo pueden, me mordisquean desde abajo de la mesa. […] ¿Por qué, por qué, pourquoi, why, warum, perchè este horror a las perras negras? […] También a mí, a veces, me parece estar engendrando ríos de hormigas feroces que se comerán el mundo. […] un honor que se deshonra a cada frase, como un burdel de vírgenes si la cosa fuera posible.”

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Un hombre y una mujer.

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